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lunes, 29 de marzo de 2010

LUIS FREG


LUIS FREG CASTRO
"DON VALOR"

Matador de toros. Nació en México, Distrito Federal, el 21 de junio de 1890. Debutó en la Plaza Mixcoac el 26 de diciembre de 1909. Alternó con Ricardo Ortíz y Lorenzo Gutiérrez. Se presentó en la Plaza de toros "El Toreo" el 3 de abril de 1910. Alternó con Merced Gómez y Rosendo Béjar con novillos de Tenguedo.

Alternativa
Fecha: 23 de Octubre de 1910
Lugar: México
Plaza de toros "El Toreo"
Padrino: José Moreno "Lagartijillo Chico"
Testigo: Mano a Mano
Ganadería: Piedras Negras

Debutó en España toreando en Plasencia el 15 de agosto de 1911, alternando con Juan Cecilio "Punteret" (sin cesión de trastos) con un encierro de Coquilla.

Alternativa (2)
Fecha: 25 de Agosto de 1911
Lugar: Alcalá de Henares, España
Padrino: Antonio Boto "Regaterín"
Testigo: Mano a Mano
Ganadería: Bertólez

Alternativa (3)
Fecha: 3 de Septiembre de 1911
Lugar: Almería, España
Padrino: Julio Gómez "Relampaguito"
Testigo: Antonio Pazos e Isidoro Martí Flores
Ganadería: Vicente Martínez

Confirmación
Fecha: 24 de Septiembre de 1911
Lugar: Madrid
Padrino: Tomás Alarcón "Mazzantinito"
Testigo: Juan Cecilio "Punteret"
Ganadería: Olea
Toro: "Judío"

Falleció ahogado en La Laguna del Carmen (en el río Palizar), Campeche, el 10 de noviembre de 1934.












































FECHAS RELEVANTES:

Se encerró con 6 toros de Piedras Negras en la Plaza de toros "El Toreo", el 12 de marzo de 1911.

El 6 de junio de 1912 un toro de Gamero Cívico le pega una grave cornada en el abdómen en Sevilla.

Inauguró la Plaza de toros de Tlalnepantla, Estado de México, el 1 de febrero de 1920. Alternó con Pedro Carranza "Algabeño II" con toros de La Laguna.

El 9 de marzo de 1922 sufrió una grave cornada en la Plaza de toros "El Toreo" por un toro de San Nicolás Peralta.

Una gravísima cornada en el pecho le pegó un toro llamado "Pesacador" de la ganadería de los Herederos de don Esteban Hernández, en Madrid, el 23 de septiembre de 1923.

El 2 de enero de 1927 debutó en Guatemala alternando con Angel Pérez "Angelillo de Triana" con toros del Duque de Veragua.

Inauguró la Plaza de toros "La Constancia" de San Luis Potosí, alternando con Paco Gorráez con toros de Ibarra, el 5 de octubre de 1930.

El 23 de junio de 1931 participa en un cartel completamente de mexicanos en Barcelona, España, acompañado de Juan Espinosa "Armillita", Pepe Ortíz y Alberto Balderas con toros de Alipio Pérez-Tabernero.

Debutó en Lima, Perú el 25 de diciembre de 1932, alternando con Julián Sáiz "Saleri II" y Carlos Sussoni con toros de Celso Vázquez.

Toreó su última corrida el 4 de noviembre de 1934 en Ciudad del Carmen, Campeche, en corrida mixta con el novillero Ignacio González "Armillita IV". Ambos morirían días después.


DINASTIA DE VALIENTES
Artículo de Guillermo Salas Alonso
Publicado en "El Universal" el 9 de noviembre de 2004

La estirpe de las casas toreras se sucede, generalmente, de padres a hijos o de hermanos a hermanos. Suelen, por ahí, integrarse primos, sobrinos, algún ahijado o un pariente lejano o político.

La dinastía torera de los hermanos Freg, la primera que se cultivó en México, fue sinónimo de valentía. Era la cualidad paralela que distinguía al grupo encabezado por Luis. Se integraron a él, Alfredo, Salvador, Miguel y un primo Rafael Romero Freg.

Los cinco se hicieron toreros, ellos, quienes nacieron a fines del siglo XIX. Su historia quedaría grabada, la realización de sus hazañas en los ruedos, en el primer tercio del siglo XX.

A Luis, a quien el restó emuló, por su valentía indomable le llamaron Don Valor . El resumen de su vida cuenta 72 cornadas, pero nunca se le fue la sangre valerosa.

El destino le deparaba caprichosa jugada: falleció en un pasaje absurdo: ahogado en La Laguna del Carmen, en Campeche, nunca más valeroso: por salvar a unos niños.

Su hermano Alfredo se hizo subalterno, su peón de confianza: un torero de capa larga que fue toda una figura. Se le conocía mejor como el licenciado Freg .

Charlas de antología: largas, ocurrentes, plenas de detalles, muchas de la fantasiosa idiosincrasia mexicana. Chispa y desparpajo, resultaba una delicia escucharle recordar sus anécdotas... Un tipo de inusual, con simpatía natural.

Salvador, el tercero de la dinastía, fue un torero modesto, tomó la alternativa pero no pasó de un grupo de segunda fila. Lo importante: no perdió nunca el sello de la casa: valor a toda prueba.

El benjamín de la dinastía, Miguel, en cambio, prometía llegar a alturas insospechadas. Sin duda era el mejor de la familia. Sus dotes como torero resaltaban de inmediato... ¡Ah... ese destino! Lo mató un novillo en España. Sus anhelos, sus ilusiones, sus ambiciones, todo se rompió tan abruptamente.

El sobrino, Rafael Romero Freg, aportó a la profesión fue su creador el lance de la fregolina.

Por naturaleza

Luis Freg era el capitán de la familia, el sostén. Por ello se le veía como se mira a un padre. Con respeto y admiración, para empezar.

De los cuatro hermanos, Salvador, quien tomó la alternativa en 1920, no pasó a niveles distinguidos, aunque siempre fue generoso con esa herencia elocuente: el valor.

Alfredo se hizo un subalterno que sí fue figura. Y no hay duda que no es lo mismo manejar el capote y las banderillas como subalterno, que tener en las manos la muleta y el estoque como matador de toros.

Por tanto todo el interés se centró en Luis, Don Valor , y en Miguel al que se le descubrían cualidades innatas como para seguir la ruta, a pesar de la apabullante personalidad de Rodolfo Gaona. A ese calibre se juzgaba al benjamín de la familia Freg.

Eran los extremos, taurinamente hablando. Luis inclusive lucía torpe, sin mucha capacidad para marcarles el camino a los astados, someterlos y, a la vez, corregirles sus defectos.

Eran por ello los continuos percances que tatuaron en su cuerpo con más de 110 cicatrices, producto de las 72 caricias que le infirieron los toros.

Le fascinaba la natación. Y en las piscinas que frecuentaba era terrible observar ese cuerpo cosido a cornadas.

En contraste, Miguel era un torero pulcro, elegante. Con una gran intuición y con el talento virtud codiciada de pensar en la cara de los ejemplares y, sobre la marcha, resolver los problemas en los continuos y diversos cambios que en su lidia ofrece la res brava.

Encerrona y rabo

Luis Freg Don Valor escribió páginas brillantes, trazó hazañas y, desde luego, se volvió uno de los toreros más valientes y arrojados de la historia. Alternó con los diestros más famosos de la época, tanto en México como en España: Rodolfo Gaona, Juan Silveti, del que era todo un admirador, Juan Belmonte, José Gómez Joselito y Rafael Gómez El Gallo , Ignacio Sánchez Mejía, Samuel Solís, Ernesto Pastor, y muchos otros.

Fue además el primer matador en hacer la gesta de matar seis toros en solitario (encerrona); lo hizo el 26 de febrero de 1911, en El Toreo de México: ejemplares de Piedras Negras.

Don Valor , asimismo, se convirtió en el primer torero mexicano que cortó un rabo en España. La tarde del 26 de junio de 1914, en la plaza de Algeciras, al lado de Belmonte, Limeño y Morenito de Algeciras . Astado del hato ganadero de González Nandín.

El primer torero en aeroplano

Fue el primer torero, en el mundo, en utilizar un aeroplano para cumplir con una corrida, el 6 de junio de 1918. Voló de Barcelona a Palma de Mallorca. En aquel tiempo se necesitaba más valentía que salirle al mismo toro.

Vivió en carne propia el decreto de don Venustiano Carranza que prohibió el montaje de festejos taurinos en el DF por varios años. Parecerá incoherente: el presidente Carranza fue familiar de quien años después fue mandón del toreo en México, Manolo Martínez.

Luis no murió en el ruedo, como era lo concebible.

El 10 de noviembre de 1934, paradójicamente falleció ahogado, siendo un gran nadador. Fue en La Laguna del Carmen en el río Palizar, en Campeche. Trató de salvar a unos niños que desesperados y llenos de terror en su lucha contra el agua se aferraron a sus piernas arrastrándolo hacia el fondo.

Floreciendo a la vida

No hay duda: Miguel Freg era una real promesa. Unía al tradicional valor familiar las cualidades y las hechuras de un torero de clase, de esos que suelen hacer del toreo un ballet, de los llamados pintureros , que llevan en el espíritu la sensibilidad, el arte y el trazo.

Obtiene Miguel éxitos en 1914 en El Toreo, alternando con Samuel Solís, Chanito y Llaverito . Y a raíz de este triunfo embarca hacia la península. Ese mismo año, el 12 de abril, se presenta en Bilbao. Se le acoge favorablemente. En Madrid vivía en la casa de La Maestra Enriqueta Marcén, con quien hizo una amistad muy profunda, cuando la sastre de toreros de 1911 a 1913 instaló un taller de ropa de torear en México. Los Freg le tendieron la mano y doña Enriqueta correspondía a ese cariño mutuo, sobre todo con Miguel.

El 14 de junio actúa en Barcelona, y consigue un éxito muy elocuente, lo que le abre las puertas de Madrid, el 5 de julio de ese 1914. Deja una grata impresión.

Tal, que repite en la capital española el 12 de julio, con Pepe Roger Valencia y José Sánchez Hipólito , novillos de Juan Contreras del campo de Salamanca.

Día marcado por la desdicha. Por la mañana, en una becerrada para los zapateros, dirigía la lidia el matador Antonio Boto Regaterín , y cuando a media lidia, un estoque saltó al tendido y se le clavó en el pecho a un espectador que expiró en el quirófano. Insólito: por su pie llegó a la enfermería, con el corazón atravesado.

Por la tarde Miguel vestido de verde botella y oro, terno confeccionado por La Maestra . El segundo, "Saltador", fue un manso reservón que desarrolló sentido. Se fue a tablas a defenderse. Miguel lo pinchó en una ocasión. Al segundo viaje, el novillo "Pregonao" le espera, lo arrolla, trompica, y sin derribarle, le hiere en el cuello.

De inmediato Miguel se llevó la mano a esa región. La hemorragia no esperó. Por su propio pie pasó a la enfermería. Pocos se enteraron de la gravedad del percance. Le trozó la yugular. Al finalizar la lidia del cuarto novillo, se conoció la infausta noticia de su muerte. El mismo público saltó al ruedo. Por primera vez en la historia se consiguió la suspensión del festejo en señal de duelo.

Colofón patético. En México, su novia, Inés Olmos, tres días después apareció muerta. Fue la mañana del 15 de julio, en la Alameda Central. Se suicidó con un balazo en la sien.

Fernando Vinyes, escritor catalán, enamorado de México y que sabía de nuestros toreros como nadie en España, aduce en su libro México, diez veces llanto : "En la tumba de Miguel Freg, en el cementerio de la Almudena de Madrid, jamás faltaron las flores desde el 14 de julio, fecha de su entierro".

Doña Enriqueta y sus hijas Araceli y María Luisa se encargaron de ello.

De la misma obra de Vinyes: "El apellido Freg ha pasado a la historia del toreo como sinónimo de valor. En Madrid se perdió la oportunidad de serlo del arte".

2 comentarios:

  1. tengo fotos originales de el mi correo es angel_willica@hotmail.com

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  2. Este gran torero Luis Freg castro
    Es el tatarabuelo de mi prometido Bryan Freg Hernández!!

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