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miércoles, 8 de febrero de 2017

JOSE ANTONIO CONTRERAS "CHATITO DE ACAMBARO"

Matador de novillos y banderillero de toros. Ganó el premio al "mejor par de banderillas" que entrega la Peña Taurina "Mal de Montera" de Guadalajara, en las temporadas 1990-1991, 1991-1992 y 1993-1994.

TOREO DE ORO... EN TERNO DE PLATA
Todavía es frecuente ver formando parte de las cuadrillas de los matadores a subalternos veteranos, cansados, algunos castigados fuertemente por los toros, con la comprensible y lógica falta de facultades físicas y anímicas, perdida ya la ilusión y con la afición mínima -aunada a la necesidad-, para enfundarse en el vestido de torear para salir a sumar una fecha; a cubrir el puesto sin llegar a más...
Sin embargo, también ya se va apreciando la aparición de nuevos elementos, aspirantes todavía algunos, que sin haber llegado a la gloria del triunfo como diestros de alternativa, tuvieron la cabeza y el sentido suficiente para ubicarse quedando en las filas de de los subalternos en la que día a día figuran más.
Pero en el caso que toco hoy es en verdad singular. Un joven torero, hijo de un antiguo banderillero, que desde un principio tomó la decisión de llegar a ser figura de los subalternos. Hijo del estimado "Chato de Acámbaro",  -guarda plaza de "El Nuevo Progreso" tapatío-, el chaval responde al nombre de José Antonio Contreras... muchos le dicen también Pepe o "Chatito".
José Antonio es un muchacho que vive por y para el toro. Dudo que ningún profesional del toreo en México tenga las condiciones físicas de este torero. Bien encauzado por la experiencia de su progenitor, a más de unas cualidades innatas en él, se ha preocupado (...) preponderante en las filas de (...) que ha ido logrando por sus brillantes y lucidas actuaciones en cuanto ruedo se ha presentado.
De buena estatura, morena tez y con la planta del que se sabe y se siente torero, Pepe ha asimilado los conocimientos y recursos que los buenos peones de brega y banderilleros han tenido. Mantiene una ambición por descollar, apretando al mismo tiempo a sus alternantes de cuadrillas, que es reflejo claro de afición y entrega.
Al toreo se le ha ido quitando momentos y suertes de trascendental importancia, que lo han tornado monótono y repetitivo dado que todo el fondo de lucimientos recae sobre del matador, quedando las intervenciones de los subalternos como de mero trámite cuando... Cuando hay que ver la belleza emocionante que hay en correr a una mano a un burel que acaba de salir a la arena y acude al engaño del peón de brega con codicia y celo permitiéndole al matador en turno poder apreciar ciertas condiciones del astado en su salida que le servirían de base para ver cómo y de qué manera habrá que toreársele. Auténticos picadores... Poco, muy poco se ven. Banderilleros con torería y facultades... Algunos, por eso...
Por eso, resulta alentador, -y hay que alentarle-, que en las filas de los subalternos toreros como Pepe Contreras, Torero elegante - hay que ver lo bien que se viste de torero-, que sale precisamente en eso... En torero.
Da gusto verle correr a un toro y desbordarse al coger banderillas para llevar muy toraeado al burel en el viaje y sacar el par desde abajo, cuadrando en la cara misma, y clavar en todo lo alto, "asomándose al balcón", para salir de la suerte apoyado en los palos escuchando el fuerte batir de palmas de la afición que le reconoce y anima.
En casi todas las tardes de la pasada feria tuvo que salir al tercio y desmonterarse para recibir la ovación. El caso de este chaval es de ejemplo para aquellos que se inician como toreros que forman cuadrilla para saber que entre subalternos los hay con pasta para ser figuras... Porque...
Porque en Pepe Contreras la hay en la razón de que dentro de sí tiene... TOREO DE ORO... EN TERNO DE PLATA.
De los toros... con verdad. Por Lic. Francisco M. Baruqui.
Publicado en El Informador el 4 de diciembre de 1984.


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