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martes, 19 de mayo de 2026

VICTOR REYES

Matador de novillos y puntillero.
Se presentó en la Plaza de toros El Toreo el 15 de julio de 1932. Alternó con Agustín García Barrera e Ignacio Gómez "Gallito de Guanajuato" con novillos de Albarrada.

ENTREVISTAS 
VÍCTOR REYES

Nos place traer a esta página a un modesto de la fiesta. A VICTOR REYES el héroe de la corrida del domingo 27, cuya hazaña aún se comenta en los círculos taurinos. Las crónicas se volcaron en elogios para "el que acabó con el cuadro". En el aparador de una céntrica casa comercial se exhibe una preciosa acuarela representando el momento en que el modesto puntillero lanzaba la puntilla través del aire para clavarla con precisión maravillosa en el centro del cerviguillo del toro, en la clásica suerte de atronar "a la ballestilla". Hasta una turista ha enviado un gran ramo de flores al héroe y una perfumada tarjetita con afectuosa dedicatoria. Todavía cuando entrevistamos a VICTOR llovían sobre él las palmaditas y los "¡enhorabuenas!".
Pero no es la cosa del momento tan brillante como transitoria, lo que nos ha hecho acercarnos a VICTOR para que nos cuente sus impresiones. Su hazaña es digna de todo elogio. En un momento VICTOR retrocedió la fiesta por años, por lustros para situarla en su época de sus más recias y añejas tradiciones. Dio vida y realismo a una de aquellas célebres estampas de Goya o de Perea inmortalizando las suertes originales del toreo que cada vez fueron practicándose menos, hasta ser olvidadas e ignoradas en el correr de los años.
Con todo, no fue eso lo más importante de la hazaña de VICTOR. La apoteosis de alarde magnífico, fue -y ojalá no sea transitoriamente- la reivindicación de un elemento importantísimo de la fiesta, pero injustamente subestimado: el subalterno.
Sí, el subalterno anónimo colaborador del matador en el triunfo y sufrido cirineo en el fracaso. El subalterno para el que son todas las duras y raramente alguna madura. Viejo es el cuento: el subalterno tiene que hacerle al "avío" al matador. Para eso sale, para eso cobra. Cierto. Pero que ¿como hombre y como torero no tiene derecho a las glorias de la fiesta en la que expone su vida y a la que entrega su esfuerzo y su sacrificio? 
El complejo de inferioridad del subalterno lo ha creado el egoísmo del matador y la indiferencia del público. Los matadores han inventado el cuento del "robo de las palmas", y el público se lo ha creído sin mayores reparos. Pero cuento o no cuento, no debe existir, porque nunca el subalterno le puede quitar las palmas al matador, pues la labor de uno y otro son bien distintas y bien diferentes sus categorías.
Tampoco queremos decir que el subalterno salga en plan de exhibirse y a "caracolear" como las jacas de don Alvaro, pero si que puede mejorar su importante labor desatendiéndose de ese complejo de inferioridad que lo lleva a desempeñar su cometido con mediocridad e indiferencia.
En la fiesta de toros todos aquellos elementos que la integran tienen derecho al aplauso. En el espectáculo obra un círculo de circunstancias, de imprevistos que en cualquier momento pueden constituir en héroe al más modesto de sus comparsas. Todo aquel que so expone a los peligros del espectáculo tiene derecho a gozar sus glorias. Y creemos que si al subalterno se le reconoce su importancia dentro de la fiesta, esta mejoraría en orden y calidad, toda vez que el numeroso elemento subalterno libre de complejos y temores, desempeñaría más atingentemente su labor.
Por todo lo anterior, es que decíamos que VICTOR REYES dignificó al gremio subalterno, y que
su reivindicación no sea cosa del momento sino perdurable para su bien y para el bien de la fiesta misma.
Y ahora oigamos lo que nos dice VÍCTOR:
-Pues si... la arriesgué. La arriesgué porque hay que ver que el torero no sólo se arriesga en lo que hace al peligro, sino también en cuanto hace al ridículo, que es peor para el torero que tiene estimación de sí mismo. En una fracción de segundo yo pensé en todo a lo que me exponía: a fallar, a levantar al toro, a enfadar al matador y a que el público me silbara o tomara a chufla mi intento. Así es que mi acto fue consciente y si la suerte salió bien, no fue "chiripa", aunque clara está que en las "suertes" del toreo ayuda mucho la suerte, esa cosa indefinible y que no podría explicar... bueno... es algo así como que todo se junta para favorecer un algo, una cosa, un acto ¡qué sé yo!
-Bueno, y una vez que se arriesgó…
-Procuré controlarme. Yo sabía que si me acercaba demasiado al toro, se levantaría, porque todavía no estaba muy muerto que digamos. Me equilibré bien, tomé la distancia justa y ¡ahi va eso! lancé la puntilla "a la ballestilla" y lo demás ya lo saben todos: dio en la mera "chapa" y el toro se murió...
-Como si lo hubiera tocado el rayo. Ahora explique usted en qué consiste la suerte "a la ballestilla".
-Más que cuestión de fuerza, es de precisión, de cálculo. Es como el tirador que observa el blanco y dispara. Uno mide la distancia, el lugar preciso en que debe clavarse la puntilla, afianza bien ésta, dobla el brazo sobre el codo y arroja la puntilla de arriba hacia abajo, trazando un segmento de círculo. En esto juega papel muy importante la soltura de la muñeca que debe estar adiestrada por una práctica constante. En esta y todas las suertes del toreo, la práctica es la base, lo fundamental. Ya al ejecutar la suerte, el toreo echa sabor, sentimiento o alegría según su temperamento o su manera de interpretar el toreo.
-Pues usted le echó a la suerte un sabor clásico y añejo, que pareció desparramarse por el ruedo la gloriosa polilla de las viejas tradiciones.
-¡Ah! cómo serán ustedes los periodistas... siempre con sus palabras bonitas... Bueno, yo las agradezco porque sé que no tiene por qué "dar coba" a un torero tan humilde como yo.
Para el toro no hay humildes ni poderosos. Aquel que sepa hacerle cosas", es que vale. ¡Que se acabe ese complejo absurdo, VÍCTOR! Cada quien en lo suyo puede ser muy bueno. ¿O cree usted no tener derecho al aplauso? ¿Es que su trabajo no implica responsabilidad?
Sí, desde luego que sí. ¡Ya lo creo que sí! Tan es eso, que ya ve usted: en cuanto uno falla o para un toro, la silba que se gana ¡y lo que le gritan a uno! De a feo... amén de que el matador y el apoderado y todo el mundo le echan "la burridora". En cambio hay ocasiones en que uno apuntilla bien y pronto a los toros que los matadores se han dejado casi vivos y ni quien lo tome en cuenta. Ahora que por esta vez yo no puedo quejarme: me han dado una ovación que de verdad, ya se me estaban saliendo las de San Pedro ¡qué cosa más emocionante es una ovación!
-Es que el público sabe apreciar lo bueno: comprendió lo difícil de la suerte y lo bien ejecutada que estuvo. ¿Ha verificado la suerte en otras ocasiones?
Hace muchos años la ejecuté por primera vez en la placita "Merced Gómez" de Mixcoac, en una charlotada. También en esa ocasión me la festejaron mucho, a pesar de lo informal del festejo. Después en la placita del Charro, cerca de Chapultepec, volvía a ejecutarla, ahora a toro parado.
¿No es así, más difícil o peligrosa?
-Más difícil porque se necesita que el toro esté perfectamente quieto y descubriendo el cerviguillo. Si "se le hace" a uno y el toro cae como partido por el rayo, la cosa resulta muy emocionante y espectacular. En las plazas de categoría no se puede hacer "la ballestina" en esta forma, porque el reglamento ordena que el toro se apuntille cuando está echado. También en el Rastro de Tacubaya he ejecutado varias veces "la ballestilla" para estar diestro por si se me presenta ocasión para ejecutar la suerte en alguna plaza de postín. Ya le digo, es muy arriesgado, por, a más de fallar se hace el ridículo y a lo peor hasta el matador le quita a uno la "chamba".
-Usted fue novillero ¿verdad?
-Si empecé a torear en el Rastro de Tacubaya. Por el año de 21 debuté como novillero en la placita "Merced Gómez" de Mixcoac. Tuve éxito, toreé bastante. En "El Toreo" me presenté en la corrida a beneficio de los Damnificados de Colima. No estuve mal, pero no me repitieron. Después me fui a la provincia y corrieron los años. Algo así, como ocho... y como viera que la suerte no me había ayudado para ver realizadas mis aspiraciones y las facultades venían a menos, dejé el estoque y la muleta y me incorporé a la cuadrilla bufa de "Frascuelillo" para hacer "El Bigotón". Pero aquello nunca me gustó. Prefería el toreo serio. Y como tenía facilidad para la puntilla, senté plaza como puntillero... y así, hasta la fecha.
-¿Es cierto que enseña y ayuda usted a varios muchachos que quieren hacerse toreros?
-No tengo por qué negarlo. Es cosa de afición ¿sabe usted? por-que eso no me quita de pobre. Ade-más, yo hago la cuenta de que si yo no pude ser, sí puedo ayudar y enseñar a algún o algunos muchachos que lo tienen todo para ser lo buenos toreros. Claro que no agradecen, pero yo no lo haga por eso. Nada más que encuentro satisfacción en hacerlo, por eso... por la afición que nunca se le acaba a uno y que parece aumentar a medida que pasan los años. Acaba uno por querer la fiesta como a su madre, como a su novia, aunque como las mujeres de repente de "el volteón". Pero ni modo, la sigue uno queriendo. Sólo así entiendo porque me emocioné tanto, pero tanto! cuando me hicieron dar dos vueltas al ruedo y salir a los medios. Poco más y me suelto a llorar a todo trapo... De verdad: qué linda, qué única, es nuestra fiesta de toros!
Semanario Multitudes. 5 de agosto de 1947.

sábado, 29 de noviembre de 2025

LUIS DEL VALLE "VALLITO"

Matador de novillos.
Nació en México, Distrito Federal, el 10 de agosto de 1906.
Se presentó en la Plaza de toros El Toreo el 23 de junio de 1933. El cartel de esa tarde lo formaban los novilleros Leopoldo Ramos “El Ahijado del Matadero”, Agustín Chávez y Silvino Hernández “El Ahijado de la Indianilla” con novillos de Rancho Seco. Juan Monroy “El Niño de la Faja”, Maurilio Rodríguez y Luis del Valle lidiaron al final tres novillos.
Fue maestro de toreros, entre ellos, Mariano Ramos.
Falleció en México, Distrito Federal, el 23 de agosto de 1985.

“VALLITO”, LOS “CHARLOTS” Y EL BURRO-TORO
Por ARELIA

EN Luis del Valle, "Vallito", se repite la historia del soñador de Ia gloria, del torero malogrado al que un destino adverso apartó de la senda dorada del triunfo. La historia de Luis del Valle no fué la obscura y repetida del torero fracasado, sino la cruel y amarga del artista malogrado, que no es lo mismo; porque en el toreo fracasan los inconscientes, los "chalaos", los que pueden ser toreros con sólo vestirse de luces. Y se malogran aquellos que sí tienen condiciones para ser toreros, por una de estas dos cosas: cornadas o mala administración, y a veces, para mayor ensañamiento, por los dos motivos mencionados como en el caso del personaje que inspiró este artículo.
Luis del Valle fué un torero de amplísimas posibilidades. Tenía tres grandes virtudes que por si solas lo hubieran encumbrado como figura del toreo: afición a raudales, calidad y un valor de espanto, no del que espanta y angustia por inconsciencia, sino del que emociona por firme, sereno y auténtico; vamos, el típico valor torero. Con sólo ese valor macizo y rotundo, Luis hubiera llegado muy lejos, pero él no supo ni administrarlo ni administrarse como torero de calidad y valía. Su afición a lo Quijote, romántica y despreocupada, le hacía creer que la gloria bajaba del cielo envuelta en los encajes de las nubes lejanas… y no buscó ni fuerza, ni apoyo en la experiencia aguzada de un buen apoderado, ni los consejos de un mentor, ni mucho menos la ayuda de algún mecenas más o menos influyente o romántico. Además, los toros le pegaron muy fuerte. Sin nadie que frenara sus actos, Luis vivió una vida despreocupada, alternando sus triunfos en la plaza con la farra rumbosa en la que los más agasajados son, por cierto, los amigos y las… amigas del torero.
¡Lástima de torero! ¡Y lástima de calidad y valor tan desperdiciados! Cuando Luis volvió la cara fustigado por un presente inquietante, el tiempo había pasado, llevándose lo mejor de su juventud y sus facultades. Atrás quedaban las tardes de gloria con oros de sol de triunfo y rojeces de sangre joven y ardiente, sangre de torero que tarde a tarde se entregaba con la esplendidez de su afición romántica y despreocupada y su valor heroico y desperdiciado.
Quedaba ante él , el futuro incierto e inquietante, presagiándole el viacrucis cruel e indeterminado del torero malogrado que, a cuestas con su amargura y la ponzoña del virus indestructible, va a tumbos por esas plazas de Dios...

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La cosa empezó porque un día... Luis, entonces un chavalillo de dieciséis pimpantes primaveras, "chícharo" de una carnicería, fué à los toros merced a la accidental generosidad del patrón. En el tendido de la plaza el chico se sacudía de nervios, profundamente impresionado por un espectáculo que le "llegaba" hasta el tuétano. Ya no pensó sino en hacerse torero. Y por sacarle verónicas a la mujer del patrón, lo corrieron del trabajo como lo corrieron también del hogar porque Luisito se descuidaba del gasto por darse el lujo de tomar clases de toreo de salón... Un "vivillo", como hay muchos en "el toro", con sólo media docena de clases "teóricas" que se hacía pagar espléndidamente por el muchacho, lo sacó a banderillear un novillo en alguna placita. Las palizas que sufrió el neófito fueron de espanto, pero ya desde entonces asomaba su valor extraordinario y, lejos de dolerse al castigo, su entusiasmo subió de punto.
En su afán de hacerse torero se unió a una pandilla de torerillos ya un poco fogueados, entre ellos Rafael López, Pepe Leal, Higinio Tapia "El Faico" y otros que lograron destacarse: remendó capotes y confeccionó banderillas en la casa de "Frascuelillo", y le hizo "el toro" a maletillas, "chalaos" y torerillos anónimos que andando el tiempo fueron figuras del toreo. Fué discípulo del "Patatero", pero el antiguo banderillero de Gaona sólo tenía ojos para Heriberto García, su discípulo favorito, y aleccionó a Luis como banderillero para que acompañara a Heriberto en las corridas foráneas. Pero Luis no estaba conforme con tal aprendizaje, él quería "andar sólo por el mundo". Su éxito en la popular placita de Nativitas, alternando con Luciano Contreras y Vicente Cárdenas "Maera", entonces novilleros, le dió bastante cartel en las placitas del Distrito Federal, realizando una brillante campaña que seguramente le hubiera abierto las puertas de la plaza grande; pero un incidente le hizo variar el rumbo que tan directamente lo llevaba al triunfo: "Frascuelillo" se encontraba en un tremendo apuro, le faltaba un "charlot" para su cuadrilla bufa que estaba a punto de debutar en Jalapa. "Luisillo, hijo de mi alma -suplicaba angustiado "Frascuelillo"- sácame de ésto. Acuérdate lo que yo te he ayudao". Y ante el quejumbre del hombre y sus invocaciones a la gratitud, el chico cedió... ¡Qué falta le hizo en tales momentos un fuerte tirón de orejas! Ya lo dijo el flamenco: "La administración es la... administración".

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En tierras jarochas -después de hacer el "charlot"-, le llovió el trabajo al joven torero. Cuajó como un gran banderillero y en toda la región no hubo quien le ganara la pelea, clavando los palitroques. En su afán de éxitos y aventuras se fué a Tabasco con Manuel Gómez Blanco "El Yucateco". Ya para entonces los toros lo habían castigado repetidamente. Luis comprendió que cada vez se iba desviando más y más de la ruta que se había trazado y quiso volver sobre sus pasos. Y cuando regresaba a la Capital, decidido a recuperar lo que alguna vez había tenido al alcance de la mano, conoció e hizo amistad con un torero español, Manuel Martín "Manolete", quien logró convencer al inexperto muchacho que era en Chiapas donde le aguardaba gloria y riqueza, Y a tan lejanas tierras fué Luis con el coleta hispano, viajando en carreta y a lomo de buey por la virgen región, haciendo la vida nómada y pintoresca de los gitanos. Quizá juzgaba Luis que esto de la "gitanería" iba muy a tono con su oficio, pero lo cierto era que las aventuras no daban ni lustre ni provecho a su carrera artística.
Al fin, convencido de que su porvenir estaba en México, volvió sobre sus pasos... Sólo que, como quien dice, tuvo que volver a empezar: la carrera del torero no admite retrasos. En una "cala" de torerillos que efectuó Juan Aguirre, "El Conejo", destacó, como era natural, nuestro héroe, y el célebre "licenciado" Freg quedó tan encantado con las hechuras del muchacho que decidió apoderarlo; pero al "licenciado" lo traía loco el frontón y descuidó la administración de aquella alhaja torera que era "Vallito" ("Frascuelillo" ¿cómo no! fué el creador del diminutivo).
Así las cosas, pasó un año con sus largos doce meses sin que Luis viera la suya, y entretenía sus ocios escuchando cuán gloriosas eran las hazañas frontonísticas de su apoderado. ¡No era por ahí! Al año siguiente -1932- se inauguró en Xochimilco una plaza de toros. Ahí debutó Luis con éxito tan rotundo que repitió diez domingos consecutivos. Y fué tanto el cartel y la nombradía que adquirió por aquella época, que posiblemente lo hubieran contratado para la plaza grande. Pero ¡ya no estaba de Dios! un cornadón en la ingle derecha, lo puso en peligro de muerte y lo retuvo largo tiempo en la cama.
En el año 1933, ya recuperado, realizó una breve y triunfal campaña en la plaza de Tacuba, disputando y ganando la Oreja de Plata a novilleros de la nombradía del "Tato II", Jesús Quintero, Jorge Carrera y otros más. Visto el éxito, le firmaron, ¡al fin...!, para "El Toreo". Nuestro héroe se preparó con todas sus fuerzas físicas y espirituales para salir airoso de la gran prueba. Y aquella tarde, 10 de julio de 1933, se acicaló lo mejor que pudo y lleno de optimismo y esperanzas pisó el ruedo del entonces primer coso de América. Sus alternantes eran "Ahijado del Matadero" y Agustín Chávez; los toros, de Rancho Seco. Todo fué viento en popa hasta el segundo toro. A punto de salir el de "Vallito" se desató, ¡cosas del destino!, un aguacero tan tremendo que obligó a la suspensión del festejo.
Después... empezaron, las promesas, las "largas"... y pasó un domingo y otro y a "Vallito" no se le daba la oportunidad a que tenía derecho y ¡tanto! Si hasta había pagado uno de los dos toros que tenía que matar... pero estas cosas ocurren con tanta frecuencia en el medio... "Vallito" debía tener paciencia: ya llegaría su turno, ya llegaría...
Pero como de promesas no vive el hombre, Luis del Valle, triste y desilusionado, se fué a correr la legua por todas las plazas y placitas del Estado de México. Su carne estaba dolida, su espíritu decaído: y una vez más su casta y su valor auténticos se impusieron sobre la mala suerte. "Vallito" triunfaba por dondequiera que fuese, ganando la pelea a toreros con tanta fama de valientes como Paco Gorráez, "El Vizcaíno", "El Temerario", "Terremoto de Tacuba" y otros a cual más de bravos y "salidores". Y así como hubo triunfos, hubo también cornadas que obligaban a "Vallito" a largos meses de inercia, Y en tanto el tiempo corría, corría..
Algunos años más, y "Vallito", las ilusiones rotas, las facultades mermadas, suspendió sus actividades toreras. No queriendo abandonar el medio, empleó los dineros reunidos a costa de sacrificios y sangre en…  ¿en qué creen ustedes? pues en adquirir ropa de torear para alquilarla. El negocio no resultó. Si lo sabremos nosotros, que trabajamos seis meses con sus ciento ochenta días el Guardarropa Gratuito para el Novillero Pobre, y en menos que canta un gallo lo acabaron los torerillos que cargaban con el santo y la limosna... ¡Ingénuo Vallito"!
Visto el fracaso, "Vallito" volvió a torear lo que saliera y a como fuera por las placitas de pueblo. ¡Una figura del toreo que no pudo ser!
Hace cuatro años organizó una cuadrilla de "Charlots", rememorando quizá su aventura por tierras jarochas que truncó la racha de triunfos que iban construyendo el triunfo máximo. Tal vez la amarga experiencia influyó en "VaIlito", que desde entonces se empeña en organizar cuadrillas bufas con la esperanza de que algún anónimo "botones" se transforme en la figura que él no pudo ser; porque habrán de saber ustedes que el "botones" de los "Charlots" es el mimado de la cuadrilla, al que se le dan todas las facilidades, al que en cuanto sale un bicho propicio se le da "manga ancha" para torear. Y "Vallito", romántico y quijote, piensa que alguna vez un "botones” de su cuadrilla luzca botones de brillantes en la pechera de la camisa...

ooo

Y aquí entra el burro-toro, otra "figura" forzadamente cornuda que también malogró. Hará unos meses "Vallito" organizó la cuadrilla bufa "El Bombero Torero" y los "Pikaros". Cuadrilla postinera, con magníficos elementos, estupendamente vestida y presentada y cuyo representante y apoderado lo es nada menos que el popular taurino "Don Dificultades".
Pues, bien, a punto de hacer su debut la cuadrilla, unos torerillos llevaron a "Vallito" un burro, al que un par de aguzados pitones ajustados a la cabeza, daba un cómico y extraño aspecto. El burro, -decían los torerillos, era bravo, de pura casta y embestía "de bandera". "Vallito", pensaba que el jumento sería un éxito en las "pachangas", lo sujeto a una prueba de la que el animalito salió triunfante. Fué en la placita de San Bartolo, donde en presencia de un grupo de cronistas y aficionados se exhibió por primera vez la flamante cuadrilla. La "lidia" del burro-toro hizo desternillar de risa a los presentes, El espectáculo, brillante, exótico y gracioso a más no poder, prometía ser toda una sensación. Y "Vallito" y los "Pikaros" pasaron fatigas mil para transportar al burro-toro a la provincia, donde les aguardaban éxitos rotundos. Así fué. "Vallito" y sus "Charlots" triunfaban en toda la línea, mientras el burro-toro no hacía acto de presencia... porque con plaza Ilena, el jumento se negaba a embestir y atropellaba y coceaba peligrosamente. Y hasta entonces supo "Vallito", investigando el fenómeno, que al asno le espantaba el estrépito de la garrocha y toda clase de movimientos que tuvieran algo que ver especialmente con su lomo. Allá, en sus primeros meses de vida, un viejo torero que vivía por la colonia Narvarte lo había amaestrado con la ilusión de que algún día tuviera por dueño nada menos que al célebre cómico y torero bufo Mario Moreno "Cantinflas". Pero el viejecito murió y el burro fue la diversión de todos los muchachos y torerillos de la colonia. Alguna vez lo banderillearon "de verdad". Desde entonces el burro-toro nada quiso con los toreros. En San Bartolo, embistió quizá porque pensó muy filosóficamente, como buen jumento, que los cronistas habrían de hacerle una brillante reseña... 
A "Vallito" no le quedó más que deshacerse del animalito que sólo sacaba a relucir su belicoso temperamento para hacer estropicio y medio en los hoteles y posadas donde se alojaba la cuadrilla, Muy a su pesar llevó al asno al Circo Atayde. "Vallito" se esforzó por dar una exhibición taurina que dejara convencidos a los presuntos compradores. Mas a cambio de embestir unas cuantas veces, el burro rompió una docena de finas butacas. El señor Atayde propuso a "Vallito" comprar el asno como carne para los leones. ¡Aquello no podía aceptarlo "Vallito"! Como quiera, tenía algún cariño al animalito. Pero algo había que hacer: no podía volver a casa con el jumento. No había sitio posible para el inquieto pollino. Y caminando, caminando, tropezó con un indio que arreaba una manada de jumentos, "Vallito" casi le regaló el burro, más que nunca, porque había desdeñado gloria y buena vida para acabar como un burro cualquiera...
Y ahora "Vallito" sigue haciendo "El Bombero Torero", con más traza de emperador ruso por la impresionante catadura, recorriendo la provincia con sus bien vestidos "Pikaros", cumpliendo con la muy noble tarea de hacer reír a las multitudes y tejiendo la eterna ilusión de transformar algún anónimo "botones" en una figura del toreo que lleve botones de brillantes en la camisa...
Semanario La Fiesta, No. 183, del 13 de mayo de 1948.

domingo, 31 de marzo de 2024

HECTOR BUDAR

 RÉQUIEM POR DON HÉCTOR BUDAR

Por Paco Terán

Noventa y tres años de una vida excepcional cumplieron su ciclo cabalmente.

Los que conocimos a don HÉCTOR BUDAR no podremos olvidarlo por su irrepetible legado y su especial significación como persona y como amigo.

Le vio nacer la ciudad de Oaxaca un día de la Candelaria de 1931, aunque desde muy niño llegó a vivir en la Ciudad de Puebla.

Su huella más honda quizá la dejó al crear el ciclo de conferencias taurinas anual “Los Toros Hablados” desde 1979 y en el que invitó durante 44 años a gente de la talla del maestro Pepe Alameda, don Renato Leduc, Joselito Huerta, el Dr. Xavier Campos Licastro, el escritor e investigador Heriberto Lanfranchi, el padre de Valente Arellano, los periodistas taurinos Cutberto Pérez “Tapabocas", José “El Negro" Muñoz, Antonio Moreno “Morenito", Shanik Berman, Aurelio Pérez “Villamelón", Julio Téllez, Leonardo Páez, Horacio Reiba y quien esto escribe. Primero en la Asociación Taurina de Puebla, peña de la que fue cofundador y, finalmente, en el marco del grupo “Tradiciones y Cultura”.

Escribió una novela autobiográfica, “Hambre, Seda y Sol" con el sabor y el lenguaje que usaban los torerillos. Un libro escrito con mano maestra, cuajado de las heroicidades y aventuras asombrosas que se viven en lo que se le conoce taurinamente como La Guerra. Y posteriormente también dio a la imprenta “Final Sin Gloria, 200 Años de Historia".

Desde los tempranos once años salió al mundo para ser torero y, por su corta edad, le bautizaron como “Chavalillo”. Actuó como novillero en Puebla, Morelos, Querétaro, Tlanepantla, Nogales, Monterrey y, en el extranjero, Guatemala, Manizales, Colombia; además de las plazas francesas de Nimes, Arles, Dax y Saintes Maries de la Mer.

En Cuba creo a “Don Camilito”, un personaje de leyenda vestido de Charlot que toreaba con un paraguas.

Escribió para diferentes diarios y revistas, además de colaborar en la radio y tv. Fue epigramista, aficionado práctico, empresario taurino y apoderado.

En Julio del pasado año 2023 don Héctor fue objeto de un muy sentido homenaje de gala que le rindieron todos los grupos taurinos, peñas, asociaciones y afición taurina en general.

Nada será suficiente para agradecer a don HÉCTOR BUDAR como uno de los mayores benefactores de la fiesta brava. Una fiesta brava a la que ha dejado incontables y valiosas aportaciones, impulso, promoción, letras y, en particular, un entusiasmo inaudito siempre para crear, siempre para dar.

Personas como HÉCTOR BUDAR, con su ejemplo, marcan rumbo y guía para las generaciones que, como la nuestra, son afortunadas de contar con personajes de ese calibre.

Don Héctor, maestro, la afición taurina de México le admiramos, le queremos de corazón y que un millón de gracias no bastarían para pagarle todo lo que nos ha dado.

Que su nuevo camino sea lleno de luz querido y admirado don HÉCTOR BUDAR.

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Don Héctor Budar Martínez falleció el 28 de marzo de 2024.



viernes, 25 de agosto de 2023

BENJAMÍN DURÓN "EL CARITAS"

Torero bufo originario de Aguascalientes,
En esa ciudad murió asesinado el 7 de enero de 1993.

Fotos: A los toros con Yiyo y Armando Rosales "El Saltillense"





viernes, 11 de noviembre de 2022

EUGENIO ALVARADO "ALVARADITO"

EUGENIO ALVARADO ARZAVA

Matador de novillos.
De Durango.
Actuó en la Plaza de toros El Toreo el 15 de junio de 1924. Alternó con Juan Espinosa "Armillita" y Joaquín Jiménez "Trianero" con novillos de Atenco, Parangueo y Galindo. Salió en hombros.
Retirado del toreo activo formó una cuadrilla de señoritas toreras.
Falleció en la Ciudad de México 18 de julio de 1965.

De El Universal Taurino del 9 de junio de 1924:
"Acaba de llegar a esta Capital, procedente de la de la República de Guatemala, el joven y valiente novillero mexicano Eugenio Alvarado, después de haber hecho en aquel país una muy buena campaña.
Alvarado, según los recortes de periódicos guatemaltecos que tenemos a la vista, toreó arias de corridas de toros en la plaza de la ciudad de Guatemala, donde conquistó ruidosos triunfos. En una de esas corridas mató tres toros españoles, que le valieron otras tartas ovaciones.
No es Eugenio un novicio en cuestiones taurinas; desde hace varios años, Alvarado está dedicado de lleno a la profesión de matador de toros, habiendo formado parte de una corrida bufa que recorrió todos los Estados de la República, y algunos puntos del extranjero. Ahora Alvarado se ha dedicado al toreo serio, y es un buen matador, fácil banderillero, y fino torero con el capote y la muleta.
La instantánea que reproducimos dá idea del valor que echa al toro Alvarado, cuando entra a matar. Toreros como éste son los que debe contratar la empresa para la temporada de novilladas”.

De Toreros Mexicanos, de Agustín Linares:
“Banderillero. Nació el primero de noviembre de 1891, en Parras de la Fuente, siguiendo los años siguientes por las plazas de la República. En 1912, se presenta en el antiguo "Toreo" con Alberto Zambrano y "El Andaluz", lidiando ganado de Sinkehuel. Forma en 1936, la cuadrilla juvenil mexicana, con los hermanos Pepe y Juan Vela y Manolo Torres, con los que recorrió gran parte de las plazas de los estados y otras de Sudamérica. En 1943, organiza la de las señoritas toreras mexicanas y también anda por todas partes, sumando durante diez años, un gran número de festejos toreados. De todas las toreras que tuvo, destacó en forma notable, Teresita Andaluz, que conocía la profesión en todas sus fases. Desde el año de 1933, en que se disolvió su última cuadrilla, actúa en su calidad de banderillero”. 

De Antología Taurina Mexicana, de Ángel Villatoro.
“Nació en Durango el 1 de noviembre de 1891 y en la primera década de este siglo da comienzo a sus actividades taurinas como novillero. En 1912 se presenta en México, D. F. como matador, alternando con El Andaluz y Alberto Zambrano, despachando reses yucatecas de Sinkeuel. No logra mayor éxito, decaen sus actuaciones, pero él sigue en el medio taurino llevado por su gran afición. En 1936 organizó una cuadrilla juvenil y tres años más tarde otra de señoritas toreras. Tampoco esto cumplía sus ambiciones y decide ingresar como subalterno; de banderillero, si no destaca, al menos vive a gusto y satisface su afición”. 



jueves, 11 de mayo de 2017

ALEJANDRO ESPARZA

Los hermanos Alejandro y Javier Esparza Peña vistiendo el traje de luces esto es por los años veintes. Alejandro "El Pajarito" fue banderillero y donde destacó como torero cómico actuando mucho en todo México, en centro y sudamérica. El fue el que personificó taurinamente a "El Monje Loco". Falleció recientemente. Su hermano Javier toreó mucho como aficionado y algunas veces vistió el traje de luces. En la actualidad es ferrocarrilero jubilado radicado en la ciudad de México.
Revista El Burladero, No. 4 de junio/julio de 1982.


sábado, 8 de abril de 2017

GASPAR HENAINE "CAPULINA"

GASPAR HENAINE PEREZ

Actor nacido en Chignahuapan, Puebla, 6 de enero de 1927 y fallecido en México, Distrito Federal, el 30 de septiembre de 2011. En varias ocasiones se presentó en festejos de carácter cómico junto al luchador El Santo. Un ejemplo lo constituye la presentación del 18 de mayo de 1969 en la Plaza de toros Monumental Jalisco. En 1973 filmó una película de tema taurino: El Caballo Torero.

Tengo entendido que durante un tiempo usted y El Santo fueron toreros, ¿es verdad?
¡Uyyy! Sí. Me encantan los toros desde niño y me echaba mis becerradas y novilladas. Me iba de gira por las plazas con mi amigo El Santo. Yo vestía de corto con un chaleco de luces y él salía de máscara y capa, todo como era, y hacía su show: agarraba al toro de los orificios de la nariz, y ¡órale!, le daba su maroma y se aventaba su luchota máscara contra cornamenta, Se daba duro con el animal.
Semanario Día Siete, Número 312.
















viernes, 31 de marzo de 2017

EL SANTO

RODOLFO GUZMAN HUERTA

Luchador profesional nacido en Tulancingo, Hidalgo, el 23 de septiembre de 1917 y fallecido en México, Distrito Federal, el 5 de febrero de 1984. En varias ocasiones se presentó en festejos de carácter cómico junto al actor Gaspar Henaine "Capulina". Un ejemplo lo constituye la presentación del 18 de mayo de 1969 en la Plaza de toros Monumental Jalisco.

Capulina pareja del Santo vs. Toros.

No pocos pensaron cuando se anunció la fimación de "Santo contra Capulina", que eso no le convendría a alguno de los dos, supuesto que podrían hacerse sombra y pudieran surgir problemas entre ambos.
Gaspar Henaine "Capulina", comenta a ese respecto: "Realmente esa película dio pie para que entre El Santo y yo surgiera una gran amistad, que llevamos aún fuera del cine. Durante la filmación nunca hubo problemas entre ambos, ni por motivos de trabajo o de crédito, como algunas gentes pudieran suponer".
"Verdaderamente me agradó que trabajaramps juntos y lo seguimos haciendo al presentarnos a torear en diversas plazas de la República, Eso fue a solicitud mía, durante la filmación, cosa que le agradó a Santo; es un gran compañero y excelente amigo".
Cine Confidencial, No. 16 de 1969.




miércoles, 5 de octubre de 2016

SIMON CARDENAS

Monosabio y torero bufo. Nació el 28 de octubre de 1883 y falleció el 20 de abril de 1966 en el Distrito Federal. Ejerció como monosabio en las plazas de toros de la capital: Plaza México (la antigua), el Toreo de la Condesa y en la Plaza de toros Monumental México, desde 1905 hasta agosto de 1965, cuando la Oficina de Espectáculos del Distrito Federal ordenó que ya no trabajara en los ruedos. Como torero bufo actuó como el personaje llamado Don Catarino en la cuadrilla bufa Don Catarino y su Apreciable Familia.

Murió el ex Torero Simón Cárdenas.
Ha muerto Simón Cárdenas, el hombre que salvó la vida de tantos toreros, entre ellos Luis Castro "El Soldado", "El Callao" y otros muchos. El deceso ocurrió a las siete horas de hoy cuando Simón contaba ochenta y nueve años de edad.
El desaparecido nació en esta capital y desde mil novecientos cinco fue jefe de monosabios en la antigua plaza México, de la tercera calle de La Piedad, pasando al toreo de la condesa en 1907 y después a la monumental plaza México.
Simón Cárdenas ya no actuaba, pero se le consideró siempre jefe de servicios de la plaza de Insurgentes. Se cree que los golpes recibidos fueron los que troncharon su vida. El último, para salvar a "El Callao" le desvió la columna vertebral. del que no pudo reponerse.
El Informador, 21 de abril de 1966.

En el mismo coso de La Condesa vi actuar otra cómica cuadrilla, que no sólo hacía reír al respetable, sino que tenía el aplauso del público por el mérito de las suertes ejecutadas. Esa fue la cuadrilla de DON CATARINO Y SU APRECIABLE FAMILIA que organizó aquel heróico monosabio Simón Cárdenas.
Don Catarino era el personaje de una historia cómica que se publicaba a colores en un diario capitalino, llamado "El Demócrata" (si no mal recuerdo). Era un hombre de Silao, Gto., Charrito chistoso, defensor de la justicia, avezado en el uso de la pistola, valiente y decidido en los más dificiles trances, amante de las aventuras y secundado siempre por su fiel esposa llamada "Ligia", y sus hermanos "Ulogio" y la pequeña "Tanasia" que intervenían osados, en todos los trances que don Catarino originaba.
¡Había que ver la gracia de Simón Cárdenas interpretando a don Cata! Vestido de charro desaliñado, templando y mandando en sus suertes. Galleaba con limpieza, haciéndolo bien; cuando se veía compromentido, no necesitaba que le hicieran el quite; sacaba su revóver y sorprendía al becerro con tiros de salva. El resto de la familia tenía lo suyo, especialmente Tanasia la chaparrita, peinada con cohetes y listones de colores, portando un vestido ranchero, que le dejaba ver un calzón con encajes.
Rafaelillo M. El Informador, 8 de octubre de 1977.



martes, 24 de junio de 2014

JOSE MARTINEZ "EL TAPATIO"

JOSE DONATO MARTINEZ ROSALES

Matador de novillos. Nació en Guadalajara, Jalisco, el 16 de enero de 1917. Su inicio en los ruedos fue como charlot en el espectáculo de Eugenio Alvarado "Alvaradito". Debutó como novillero en la Plaza de toros Vista Alegre alternando con Ignacio "El Flaco" Valencia, el 14 de julio de 1935. Se presentó en la Plaza de toros El Toreo de la Condesa el 28 de junio de 1936. Alternó con Paco Gorráez -que había renunciado a la alternativa- y Juan Estrada con novillos de Quiriceo. Posteriormente actuaba como banderillero de Mario Moreno "Cantinflas". Falleció en México, Distrito Federal, el 7 de marzo de 1997.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

APOLINAR MENDOZA "EL POLI"

APOLINAR MENDOZA JIMENEZ

Banderillero de toros. 
Nació en México, Distrito Federal, el 23 de julio de 1960. 
Inició como aspirante en 1987.
Presentó su examen profesional en la Plaza de toros Perinorte de Tlalnepantla, Estado de México, el 29 de enero de 1989, con astados de la ganadería de Santo Domingo que lidiaron Eulalio López "El Zotoluco", Jesús Torre y Juan Querencia.
Tomó una alternativa en Comitán, Chiapas, el 20 de enero de 1981, de manos de Miguel Villanueva y como testigos Fernando Sepúlveda y Gabriel Franzoni con toros de Coapantes. Entonces se anunciaba como Ángel Jiménez "Angelillo de Puebla".
Se despidió de la profesión en la Plaza de toros México el 24 de febrero de 2025, en la cuadrilla del rejoneador Andy Cartagena. Completaban el cartel los matadores José Mauricio y Ernesto Javier "Calita" con toros de Las Huertas.

jueves, 23 de mayo de 2013

RAYMUNDO SOTO

RAYMUNDO HIDALGO SOTO

Matador de novillos. Nació en Vicente Guerrero, Durango, en 1965. En 1981 toreaba con éxito por los estados del norte de la república.  Posteriormente se enroló en el grupo de los "Enanitos Toreros de Torreón". Falleció en febrero de 2014.

Foto: Froylán Chiner/Revista "Toros"

miércoles, 24 de abril de 2013

VICTOR PASTOR

VICTOR GUEDIMIN

Matador de novillos. Nació en México, Distrito Federal, el 9 de agosto de 1916. Se presentó en 1936 en la plaza capitalina de "Vista Alegre". Alternó con Carlos Cruz, Mario Sevilla, Jesús Guerra "Guerrita", "Currito del Arrabal" y Luis de la Sota con novillos de Begoña. Debutó en la Plaza de toros "El Toreo de la Condesa" el 7 de agosto de 1936. Alternó con Juan Estrada y Jesús Guerra "Guerrita" con novillos de Ibarra. Retirado del toreo formó el grupo cómico-taurino llamado "La Familia Burrón". Padre los toreros Víctor, Raúl y César Pastor, así como del cronista Julio Victoria.

martes, 16 de abril de 2013

MARIO MORENO "CANTINFLAS"

MARIO FORTINO ALONSO MORENO REYES


Nació en México, Distrito Federal, el 12 de agosto de 1911. El 30 de agosto de 1936 actuó en la Plaza de toros "Vista Alegre" junto a otros extraordinarios cómicos, Armando Soto La Marina "Chicote" y Jesús Martínez "Palillo". Debutó en la Plaza de toros "El Toreo de la Condesa" el 16 de septiembre de 1937, al lado de Manuel Medel y "Don Catarino", lidiando reses de Dos Peñas. El 26 de noviembre de 1958 adquirió la ganadería "La Purísima"  y debutó como ganadero con el nombre de "Moreno Reyes Hermanos" en Jiquilpan, Michoacán, el 20 de noviembre de 1963. Despacharon el encierro los diestros Juan Silveti (hijo), Joaquín Bernadó y Rafael Rodríguez. Lidió su primera novillada en la Plaza de toros México el 11 de octubre de 1970, con un mano a mano de Adrián Romero y Richard Corey. Falleció en México, Distrito Federal, el 20 de abril de 1993.


jueves, 18 de octubre de 2012

JESUS MARTINEZ "PALILLO"

JESUS MARTINEZ RENTERIA

Matador de novillos. 
Nació en Guadalajara, Jalisco, el 13 de abril de 1913. 
Debutó como novillero en Guadalajara el 19 de febrero de 1939. Alternó con Julián Pastor y Javier Cerrillo con novillos de San Pedro de Almoloya. 
El 20 de noviembre de ese mismo año toreó en la Plaza de toros El Toreo de la Condesa. Alternó con Carlos Suárez con novillos de don Juan Aguirre. En ese mismo festejo actuó "La Banda del Empaste Vilches. Corta fue su carrera taurina pues pronto retomó su vocación inicial, la de actor, cuya importancia debe ser descrita en otro lugar. 
Falleció en la Ciudad de México el 11 de noviembre de 1994.















domingo, 18 de abril de 2010

ARMANDO ROSALES "EL SALTILLENSE"


ARMANDO ROSALES GAMEZ

Matador de toros. Nació en Saltillo, Coahuila, el 27 de agosto de 1948. El 18 de agosto de 1970 perdió el ojo derecho a causa de una cornada que le dió un novillo de la ganadería de San Isidro, en la localidad de Ojo de Agua. Esa tarde alternó con José Manuel y Roberto Cabello.  Se presentó en la Plaza de toros México el 12 de agosto de 1979, con el novillo "Girasol" de la ganadería de Atenco. Alternó con Víctor Moreno y Antonio de Portugal.

Alternativa
Fecha: 23 de Noviembre de 1980
Lugar: Saltillo, Coahuila
Cortijo "Alberto Rodríguez"
Padrino: Jesús Solórzano
Testigo: Fermín Espinosa "Armillita"
Ganadería: Torrecilla
Toro: "Fedigón"

Retirado de los ruedos fue un destacado fotógrafo taurino. Falleció en Saltillo, Coahuila, el 10 de diciembre de 2011.